Comer viendo la televisión

Foto: IkeX
Foto: IkeX

Comer mientras vemos la televisión es uno de los factores que fomenta la obesidad tanto en adultos como en niños. Son numerosas las familias que lo tienen por costumbre.
Además muchas madres cuando empiezan a dar las primeras papillas a sus hijos, para que coman, recurren a la televisión. Hay bebés que de esta manera van comiendo distraídos y sin apenas darse cuenta han acabado con todo el plato. Así que ya desde pequeños aprenden este mal hábito.

Alimentarse debe ser un acto que tenga valor propio y que se realice en un lugar específico al margen del televisor para poder centrarnos en lo que estamos haciendo; masticar bien y apreciar los distintos sabores y olores.
Es importante que los niños coman en familia y sin distracciones, de esta manera podrán prestar atención para aprender a alimentarse correctamente y a relacionarse con sus familiares.

Asociar la alimentación con la comida, puede crear una necesidad de comer cada vez que vemos la televisión, incluso sin tener hambre y ver la televisión cada vez que comemos aunque no nos interese el programa que estén emitiendo.

Cuando vemos la televisión y comemos, en la mayoría de los casos, lo hacemos compulsivamente, sin tener consciencia de qué comemos ni de cuándo parar. Además incita a consumir alimentos snacks de alto valor calórico, la mayoría grasas saturadas y calorías vacías que no quemaremos llevando una vida sedentaria; sentados en el sillón o tumbados en el sofá.

No tiene mayor importancia si en alguna ocasión dejamos que los niños coman unas palomitas, mientras ven una película, por ejemplo, el problema viene cuando continuamente las principales comidas se hacen frente al televisor, creando un mal hábito.
Foto: http://www.flickr.com/photos/ikex/3776519114/in/photostream

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