Estreñimiento en el bebé

Foto: Yoshimov

El estreñimiento en el bebé se da cuando las deposiciones son duras, provocando malestar y dolor. Esto hace que el bebé en ocasiones llore, se ponga rojo incluso levante las piernas para intentar expulsar las heces.
Estas se almacenan en el colon, que es el último tramo del intestino grueso, antes de ser evacuadas. Si son duras, muchas veces el bebé ante el dolor que le produce, se resiste a expulsarlas.

La frecuencia de las deposiciones es muy relativa ya que en un principio los bebés suelen defecar cada vez que toman leche y luego pasan a hacerlo menos veces.

El estreñimiento se da menos en los bebés que se alimentan de lactancia materna, aunque en muchas ocasiones estén incluso 3 o 4 días sin evacuar. Esto puede ser absolutamente normal, ya que la leche materna a menudo se digiere en su totalidad, sin generar residuos. Así que los bebés que se alimentan con leche de fórmula suelen defecar más veces y mayor cantidad.

Al iniciar la alimentación complementaria, es habitual que las heces se vuelvan más duras y que el bebé tarde más en expulsarlas, ya que el sistema digestivo se tiene que acostumbrar a los nuevos alimentos, que en un principio le cuesta más digerir y procesar. A esto se suma la sustitución de gran parte de líquidos por alimentos sólidos.
También es muy común la ausencia de deposiciones tras pasar una enfermedad con mucha fiebre, debido a que se toma menos alimento y a la pérdida de agua por el sudor y la fiebre.

El estreñimiento sin ir acompañado de algún indicio de enfermedad no es preocupante y normalmente se corrige con facilidad.

No se debe dar laxantes ni introducir en el ano del bebé bastoncillos u otro objeto, con el fin de ayudarle a expulsar las heces.

Podemos ayudar al bebé con un masaje circular en el abdomen, en sentido de las agujas de reloj.
Es conveniente dar líquidos al bebé, incluso añadir más agua al biberón.
Cuando el bebé ya coma sólidos, se pueden ablandar las deposiciones añadiendo un poco de zumo de ciruelas al agua, o agregando una o dos ciruelas pasas sin azúcar añadida a la papilla de frutas.
Es conveniente cambiar la dieta incorporando más fibra y celulosa; fruta, verduras y cereales integrales.
La ciruela, el kiwi y la pera son frutas que ayudan a combatir el estreñimiento. Por el contrario la manzana y el plátano son astringentes, así que debemos evitarlos mientras el problema persista.

En este video podemos ver como realizar un masaje al bebé para favorecer el tránsito intestinal.

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