Falta de DHA y depresión postparto

Foto: aluvabin http://www.flickr.com/photos/46953568@N02/4956454611/in/photolist-8xZ8gZ-6JdGiV-aqCCde-g2qx8-8XtNMw-9xSADK-6xbbp-6xbay-8GaNxT-dy8tyy-7737tr-7aV1aW-7773e5-759W1o-74ysqU-8rAwas-oHWdP-8cpYTe-bMcUJk-8jz4RV-4p6KFD-gHYL-8CfXtQ-Bf24q-6Mgy53-7ir23q-d4F8qU-7G5Mcb-7vLt4c-5421m6-5wGHp6-6Lzrs3-ceXud7-6kRC4o-7dSBxv-dU3WHD-4foNP7-bPJ22-diUgej-5DzdU3-4mrYiH-7G6mJi-9zgC1R-5YTggt-8vmRJS-6feU5K-85PKkT-4kS9WX-DxVnQ-89rNcu-3zZF1i
Foto: aluvabin
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El DHA o ácido docosahexahenoico es un ácido graso poliinsaturado de cadena larga que pertenece a la familia de los omega 3.
El consumo de Omega 3 es necesario durante toda la vida, pero en especial durante la gestación y crecimiento.
En el embarazo y lactancia aumentan las necesidades de DHA, sobretodo en el último trimestre de gestación, ya que se desarrolla el sistema nervioso central.
Además, la ingesta de DHA  en el embarazo, reduce el riesgo de padecer preeclampsia, facilita el parto, evita partos prematuros y ayuda a aumentar el peso del bebé en el nacimiento.
Se debería de aportar de 200 a 300 mg. de DHA al día como mínimo.

La falta de DHA puede ser responsable de la depresión postparto. Si el bebé no recibe suficiente DHA de la alimentación de la madre, lo adquiere de las reservas maternas situadas en las células cerebrales.
Cuando estas reservas son escasas, se produce un estado de tristeza, irritabilidad, ansiedad, fatiga extrema, falta de autoestima y autoconfianza, sentimiento de culpabilidad, etc.
La carencia de DHA en la alimentación del bebé durante la gestación y en la vida infantil temprana, puede contribuir a futuras alteraciones cognitivas y de comportamiento.

Podemos obtener DHA, incluyendo en la dieta pescado de 2 a 3 veces por semana, sobretodo si es pescado azul como salmón, atún ( mejor bonito, los pescados grandes contienen cantidades elevadas de mercurio) sardinas, trucha, caballa, anchoas o arenques, etc.
Hay que tener en cuenta cómo se cocina este pescado, ya que la fritura destruye el DHA, que sin embargo queda intacto cuando lo hacemos al vapor, marinado o crudo.

También contienen DHA las algas marinas, semillas de linaza, nueces, aceite de semillas de linaza, aceite de canola, aceite de soja, aceite de algas marinas, aceite de germen de trigo y verduras de hoja verde.

Hoy día encontramos en el mercado muchos alimentos enriquecidos con DHA (Omega 3), como huevos, leche, galletas, etc. El inconveniente de estos productos es que presentan un coste elevado y el contenido de DHA es casi inexistente. Siempre es mejor recurrir a las fuentes naturales.

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