Introducción de la carne en la alimentación del bebé

Foto: bradleygee
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Las proteinas son un elemento esencial en nuestra dieta, sobretodo durante el crecimiento.
Desempeñan funciones de alta importancia como la correcta formación celular, creación de tejidos, músculos, huesos, pelo, etc. Muchas de ellas son hormonas o enzimas que desempeñan importantes funciones biológicas en nuestro organismo.
Las principales fuentes de proteína en nuestra alimentación derivan de todos los productos animales ( carnes, pescado, lácteos y huevos) y algunos productos vegetales como legumbres, cereales y frutos oleaminosos.

Para introducir proteína en la dieta del bebé, es conveniente esperar a que llegue la edad adecuada y añadir cada alimento individualmente dejando pasar un mínimo de una semana para ver si lo tolera correctamente.

Carne: La carne podremos introducirla alrededor de los 7 u 8 meses. Deben de ser carnes magras o blancas ya que contienen más proteina, menos grasa saturada y son más fáciles de digerir; pollo, pavo, conejo, ternera magra.
Podemos agregar un filete limpio de unos 30 gr. aproximadamente, hervido o al vapor y triturado junto con la papilla o puré de verduras.
Sobre los 10 meses que ya empiezan a masticar, podremos darla en albóndigas o hamburguesas.

La carne es un alimento rico en proteína de alta calidad, contiene todos los aminoácidos esenciales. Aún así, la leche y los huevos le superan en proteinas.
Podremos introducirla en la dieta del bebé, alrededor de los 7 u 8 meses.
Deben ser carnes magras o blancas, ya que contienen más proteina, menos grasa saturada y son más fáciles de digerir; pollo, pavo, conejo.
Podemos agregar un filete limpio de unos 30 gr. aproximadamente, hervido o al vapor y triturado junto con la papilla o puré de verduras.
Sobre los 10 meses que ya empiezan a masticar, podremos darla en albóndigas o hamburguesas.

Es muy importante optar por carne de animales criados naturalmente, es decir, biológica.
Debido a la explotación que padecen hoy en día los animales, para obtener una superproducción, se les suministra gran cantidad de fármacos; hormonas y antibióticos que nos comemos posteriormente junto con la carne..
Muchos pediatras aconsejan dar carne de ternera lechal, por ser una carne más suave que la de ternera, pero la realidad es que generalmente estas crías están sometidas a una alimentación carente de hierro, de esta manera padecen un estado anémico y como resultado, una carne más blanca.
Los embutidos contienen una cantidad de proteina similar al de la carne, pero su contenido en grasas saturadas, colesterol y nitratos es muy elevado, así que no conviene incluirlo en la dieta.
En cambio el jamón ibérico de bellota, debido a la buena alimentación que llevan estos cerdos, su grasa es en gran parte insaturada

La carne roja no deben probarlas hasta pasados los cinco años de edad.

Las proteinas son un elemento indispensable en nuestra dieta, sobretodo durante el crecimiento.

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