Introducción del pescado en la dieta del bebé

Foto: Lía Lozano
Foto: Lía Lozano

El pescado es rico en proteínas, minerales, vitaminas y ácidos grasos insaturados.
La proteína del pescado es tan noble como la de la carne, y más digerible.

Hasta los 10 meses de edad es conveniente no introducirlo por su gran poder alergenizante.

Podremos empezar con el pescado blanco, prefiriendo lenguado, dorada, pescadilla, merluza y gallo.

El pescado azul  es más rico en ácidos grasos, como el Omega 3, tan importante en el desarrollo del sistema nervioso, pero no debemos introducirlo hasta pasados los 18 meses, debido a que contiene más grasa y presenta un sabor fuerte.

Es muy importante evitar el consumo de pescados grandes como el tiburón, lucio, atún grande y el pez espada ya que contienen un gran nivel de mercurio, siendo éste altamente tóxico para el cerebro.
Mejor elegir pescados pequeños como el boquerón, jurel, sardina, caballa y atún pequeño.

Una vez se da a probar el pescado, debemos esperar al menos una semana hasta introducir un nuevo alimento por si hay alguna reacción alérgica, poder detectar de qué producto proviene.

La mejor forma de prepararlo es cocerlo al vapor. Hay que quitar bien las espinas y podemos añadirlo a la papilla de verduras.

También podemos hacer un caldo, hirviendo en una olla con agua, el pescado, ajo, perejil, cebolla y tomate. Limpiamos el pescado y lo trituramos todo. A esta sopa podemos añadirle arroz o pasta.
Otras formas saludables de cocinarlo es al horno o a la plancha, frito es mejor darlo a partir de el año de edad y no conviene abusar.

Normalmente se empieza con pequeñas cantidades de 30 gr.  aproximadamente( peso del pescado en crudo y sin espinas), pudiendo llegar hasta 50 y 60 gr. por ración.

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