Precaución con el consumo de nitritos y nitratos

Foto: Jen SFO-BCN
Foto: Jen SFO-BCN

Los nitratos están presentes de forma natural en el agua, la tierra, vegetales y animales. Pero los niveles de estos se ve incrementado por el uso de fertilizantes, abonos y pesticidas.
En el caso de los vegetales no hay que dejar de consumirlos, ya que está comprobado que los nutrientes que contienen como la vitamina C y E, carotenoides, flavonoides, etc, nos protegen y contrarrestan de los efectos negativos de los nitratos.

Las carnes y pescados ahumados o curados, pueden representar un riesgo para la salud, ya que normalmente contienen nitrito o nitratos por el proceso de elaboración o porque se les añade para conservarlos y evitar enfermedades como el botulismo. Estos nitritos o nitratos  en el estómago se puede convertir en nitrosaminas, sustancias que son potencialmente cancerígenas y posiblemente teratógenas ( que provocan malformaciones en el embrión ).

Suelen pertenecer a esta categoría productos como: tocino curado, ahumado, las salchichas, el salmón y otros pescados ahumados, el buey secado, los embutidos, el salami, foie-gras, algunos quesos, etc
También encontramos nitratos en la cerveza, el humo del tabaco, agua del grifo, verduras recalentadas o cuando se asan carnes a altas temperaturas como en el caso de las barbacoas, parrillas incluso frituras en las que se llega a la carbonización.

Los aditivos que se utilizan son: nitrito potásico ( E249), nitrito sódico ( E250), nitrato sódico ( E251) y nitrato potásico ( E252).

La OMS ha establecido una Ingesta Diaria Admisible (IDA) no superior a 3,7 mg. diarios por cada kilo de peso. En el caso de los bebés esa IDA se reduce a 0,2 mg. Estas cantidades pueden variar según el estado de salud de quien lo ingiere.

Los nitritos reaccionan con la hemoglobina formando metahemoglobina. Esta forma modificada de oxihemoglobina se encuentra en la sangre en cantidades muy pequeñas de forma natural, sin superar normalmente el 2 %. A niveles de 20%-50% de metahemoglobina en sangre, se produce cianosis con síntomas de bajo nivel de oxígeno, debilidad, disnea, cefaleas, taquicardia, etc.

Hay que evitar sobretodo el consumo de nitritos en bebés. Debido a que su sistema enzimático no está desarrollado totalmente y la falta de acidez en sus estómagos, se favorece el incremento de metahemoglobina ( los nitritos transforman la hemoglobina en metahemoglobina) que origina la condición clínica característica denominada metahemoglobinemia o síndrome del bebé azul que conduce a la asfixia y en el peor de los casos la muerte.
Durante el embarazo  los niveles de metahemoglobina también aumentan por encima de lo normal y vuelven a bajar después del parto.
Las embarazadas y madres lactantes deberían de comer alimentos con nitritos o nitratos solo ocasionalmente o nunca. Aunque no existen claras evidencias de que la leche materna pueda llevar grandes concentraciones de nitritos o nitratos tampoco se han realizado muchos estudios al respecto.

Facebooktwittergoogle_pluspinteresttumblrmail

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *